lunes, 27 de julio de 2015

Bases (a)científicas que sustentan la desigualdad

Dos objetivos básicos se persiguen con este escrito: 1) la Arqueología no habla sólo del pasado y  2) la investigación sobre la Prehistoria es fundamental para la vida actual y hay que reenfocarla.

A pesar de los numerosos cambios socioeconómicos de los últimos tiempos que nos han ofrecido condiciones materiales concretas las cuales a su vez han propiciado cambios importantes en la situación de las mujeres en nuestro país, nos queda aún un importante camino por recorrer.  Y seguramente es ahora el momento de actuar ya que con el argumento de la crisis estamos retrocediendo en muchos de los derechos conseguidos y en las medidas implementadas cuando en realidad la crisis afecta especialmente a las mujeres en todos los ámbitos.

Una parte de los argumentos que se utilizan para explicar esta dificultad en conseguir alcanzar una igualdad estructural entre mujeres y hombres, igualdad en derechos por la que se lucha desde hace ya más de tres siglos, es la pre-eminencia en el modelo social de los valores masculinos frente a los considerados femeninos.

lunes, 20 de julio de 2015

España tiene un serio problema en materia de Igualdad

El Cedaw es la Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la Mujer, aprobado por Naciones Unidas en 1979.

Las recomendaciones de Naciones Unidas suponen una vigilancia internacional sobre los avances que deben realizar los países para alcanzar los derechos humanos y los objetivos del milenio. Aunque no son vinculantes suponen un buen revulsivo para los países que no cumplen con sus deberes hacia sus ciudadanos y ciudadanas.

Cada cierto tiempo la ONU realiza, misiones de reconocimiento sobre el cumplimiento de los países firmantes de los tratados o de las convenciones de diferentes materias. En concreto, el CEDAW, acaba de realizar un informe sobre España en el que las recomendaciones muestran que en materia de igualdad se está retrocediendo sobre lo ya conseguido en años pasados. Aunque un trabajo de esta naturaleza tiene de interlocutor al Gobierno correspondiente quien realiza su propio informe aclaratorio.

martes, 16 de junio de 2015

En el Principio fue el Signo, luego vino la Palabra...

Empezamos a recopilar información sobre el mundo a través de las manos, entendemos al adulto por sus contorsiones faciales, solicitamos información mediante los deícticos, sin embargo el entorno tiembla con la emisión de nuestra primera palabra, elaborada con pánico y gemido. Y es que la palabra es eterna, no en vano, los dioses eran «verbo», es decir la palabra en su movimiento mismo de decir, de nombrar, de enunciar, de manera que a partir del momento que pronunciamos la primera palabra creamos el mundo diciéndolo, nombrándolo, enunciándolo.

   El principio presupone pues la palabra, pero no tanto temporal como lógicamente, porque antes de ella ya hubo acto de enunciación, pero no a través de la palabra, sino del signo. La palabra, nace para diferenciar lo real de un mundo sonoro y para darle sentido, los signos enunciados y pronunciados se encarnan en el acto de habla. El signo, como primer acto de conciencia, permanece diferenciándose de lo real en un mundo insonoro y para darle sentido, los signos se amalgaman en una dimensión simbólica conformando un sistema de signos que también dan lugar a una lengua.